Un noséqué


Un día despertas con la cabeza llena de por qué y sin ninguna respuesta, colmas las ideas de supuestos que no fueron y de unos próximos que no serán; intentas convencer a tu mente, pero te contradecís y te mantenes en la comodidad del no sé.
No podes conciliar las ideas, mucho menos el sueño; intentas ordenar las palabras, darles coherencia, sentido, pero ya no valen lo mismo porque no tienen ninguna explicación, así terminas frente a una hoja en blanco, redactando un noséqué sin ningún valor particular, esperando volver a despertar para cambiar nuevamente la realidad. 

1 comentarios:

►Piscopata◄ dijo...

me anda pasando seguido ultimamente u.u