Una mirada



“La gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse.”

Soy amante de los momentos fugaces que te sacuden hasta el alma, de los episodios repentinos que no atinan advertencia, del tiempo que se mide en miradas y no segundos, de los amores de colectivos y de las casualidades inventadas.

Nada pasa porque sí, no elegimos con quién vamos a cruzarnos camino a casa, no decidimos los compañeros de facultad ni el jefe de trabajo, tampoco sabemos de quién nos vamos a enamorar y mucho menos quién será el próximo en desilusionarnos.

Conocemos del otro sólo lo que él quiere mostrar, el resto se nos presenta  por nuestra propia observación y he aquí la elección si queremos descubrirlo o no.

1 comentarios:

Alicia dijo...

La experiencia me ha terminado confesando que no podemos pretender enamorarnos de alguien con el tiempo. Que el amor no surge poco a poco, que nace a lo bestia y te despeina toda el alma. Como esa mirada de la que hablas.

La frase de Cortázar, sublime. Una de mis favoritas.

¡Besos!